De Zurbarán a Picasso

De Zurbarán a Picasso

Ninguno de los dos era sevillano. Ni Zurbarán ni Picasso.

El Convento de Santa Clara acoge del 12 de marzo al 12 de junio una sublime exposición sobre la colección de artistas andaluces de Juan Abelló: de Zurbarán a Picasso. Entre ambos maestros, también podremos disfrutar de los geniales Herrera el Viejo, Núñez de Villavicencio, Murillo, Camprobín o Romero de Torres entre otros.

La Sevilla del Barroco fue rica y pobre al mismo tiempo, tumultuosa y apacible; en ella la crápula y el vicio se oponían a la honestidad y al trabajo. Igualmente la vida religiosa, configurada a través de más de sesenta edificios destinados a parroquias o conventos, intentaba imponerse en el sentimiento de la población.

La pintura de Zurbarán, independientemente de traducir su propio temperamento artístico, es resultado de la primacía en la sociedad de su época del estamento religioso en el que la vida monacal tuvo especial protagonismo.

de zurbaran a picasso

No en vano, el mundo de la Contrarreforma hizo patente, a través del arte, escenas que procedían de las prácticas devotas ascéticas y místicas, proponiendo ejemplos a seguir, actitudes a imitar y sobre todo extendió la devoción hacia santos personajes pertenecientes a las diferentes y numerosas órdenes religiosas.

Fue Zurbarán el mejor intérprete que hubo en la pintura española de la primera mitad del siglo XVII, de estas directrices del arte que incluyen un contenido didáctico y ejemplarizante. Fue el mejor traductor del sentido del sosiego y de la calma del espíritu de su momento histórico. Sus personajes presentan la apariencia meditativa y silenciosa que mantenían como norma de vida los principales clérigos en el tiempo que se ha venido señalando como el Siglo de Oro hispano.

La colección Juan Abelló nos permite bailar desde el Siglo de Oro al cubismo de Picasso en una agradable danza que se encamina al debate que supo abrir el malagueño niño prodigio respecto al Arte.

Sabemos que artistas de todas las épocas han tratado de llevar más adelante la solución picassiana de la paradoja esencial de la pintura: representar el volumen sobre una superficie. El cubismo fue un intento, no de explicar esta paradoja, sino de explotarla para conseguir efectos nuevos.

“Todos quieren comprender el arte. ¿Por qué no tratan de comprender el canto de un pájaro?”. Pablo Picasso.

#Sevillaenprimavera en el Espacio Santa Clara. Ven.

Vale.